Cuando el flujo sanguíneo disminuye, el oxígeno y los nutrientes no llegan correctamente a músculos y órganos, provocando fatiga, bajo rendimiento y mala recuperación.
Este apoyo estimula la producción natural de óxido nítrico, favoreciendo la dilatación vascular y mejorando la circulación, lo que se traduce en energía sostenida, mayor resistencia y mejor función cardiovascular, sin estimulantes ni sobrecarga nerviosa.